​La terapia de los Códigos de la Diosa y los Elementos tiene el propósito de ayudar a corregir y liberar los patrones de comportamiento limitantes y las memorias de lazos energéticos con otras almas que representan promesas, contratos y pactos. También libera promesas y decretos con nosotros mismos, como votos de castidad o pobreza. 
Equilibra las energías femenina y masculina en nuestro interior.
Libera a nivel celular las memorias de dolor que nos conectan con la memoria colectiva. 
El libre albedrío es la herramienta que tenemos mediante la cual, nuestra conciencia se mueve como un péndulo entre la luz del espíritu – a través de la consciencia – y la oscuridad – a través del ego-. La gratitud permite volver a un punto de neutralidad.
La oscuridad a través del ego utiliza la ira para crear qué se representa como: crítica, juicio y envidia. La conciencia de unidad se consigue a través del amor y viviendo en cada momento presente. 

El mundo externo solo cambia cuando cada uno cambiamos por dentro. Recodificando patrones a nivel celular y permitiendo que nuestras células reciban la información para liberar codificaciones de secuencias repetitivas que son emociones. Estos códigos de luz representan y sostienen frecuencias que alinean y corrigen la información que genera comportamientos destructivos o poco amorosos.